Sufrir en el Amor.

Pregunta: Cuando un alma empieza a despertar en conciencia al mundo espiritual, ¿hay una lucha en ese mundo espiritual para qué ese alma siga otros caminos?
Gururaj: El alma o el espíritu del hombre, no despierta. Está por siempre despierto. Sí el espíritu que hay en el hombre, que es lo mismo que el espíritu del universo, se durmiera por un segundo, el universo entero colapsaría.

El propósito del sufrimiento.

¿Cuál es el propósito del sufrimiento?, si Dios es Amor. ¿Cuál es el propósito de todo ello?. El propósito es tu propia evolución.

El camino no siempre es fácil.

Sin entender aquello que es divino, no podremos amar de una manera completa.
Hay cuatro mil millones de personas en este mundo, pero hay pocas que sepan realmente amar de manera total.

Encontrando la libertad del amor genuino.

Una vez que nos liberamos del apego y la dependencia, entonces suceda lo que suceda no nos sentimos afectados.

Las expectativas y los apegos bloquean el flujo del amor.

El dolor que sentimos cuando perdemos a alguien, no es el dolor del amor, sino de la mente. Porque la mente es una mente con un modelo preestablecido, una mente condicionada,!la mente ha esperado tanto o tan poco de la otra persona!; pero si no hubiera ninguna expectativa, el amor no podría nunca traer sufrimiento.

Entrega en el matrimonio.

Cuando la gente me consulta sus problemas, a menudo escucho a una mujer que dice, “mi marido no me quiere”, o a un marido decir, “mi mujer no me quiere”; el culpable siempre es el otro, nunca nos examinamos a nosotros mismos.

El amor desea expresarse.

La persona que puede amar de verdad, conoce a Dios. Hay grados en las formas de amar. Hay grados dependiendo de cuanto desarrollo y despliegue haya ocurrido.

¿Una pareja perfecta?

Algunas veces una persona no puede encontrar a alguien a quien amar, ¿por qué?. A veces existen ciertos factores kármicos que impide que el corazón de la persona fluya. A veces existen factores como la suciedad del carburador, que una persona no está dispuesta a limpiar. Y otras veces la mente exagera en exceso la capacidad personal de amar.